SCT, responsable por daño ambiental y al patrimonio de habitantes por extracción de material para el Nuevo Aeropuerto: Rafael Hernández

El diputado federal del PRD exige que el gobierno federal reconocer innumerables evidencias de daños generados por la obra más cara del sexenio

El diputado federal Rafael Hernández Soriano retó a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) y al Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México (GACM) a demostrar con evidencias la supuesta protección al medio ambiente y que expliquen por qué permitieron que mineras con y sin permisos, devastaran cerros de donde extrajeron material pétreo para la construcción del nuevo aeropuerto y generaron daño a las viviendas de lugareños, contaminaron acuíferos y generaron daño al patrimonio histórico.

La construcción del nuevo aeropuerto internacional está plagada de anomalías que cruzan por el campo de las finanzas, contratación de deuda pública, daño ambiental, participación de la delincuencia organizada tanto en la explotación de minas como en la venta de combustible robado a Pemex a transportistas contratados por el GACM, señaló el legislador del PRD, quien presidió la Comisión Especial que da Seguimiento a la Construcción del Nuevo Aeropuerto.

Indicó que al quedar exhibía en medios de comunicación la forma irregular con que operan las minas y los daños generados al patrimonio de habitantes, cuyas viviendas colindan con los cerros devastados por la extracción de tezontle, el GACM niega hechos denunciados con suficientes evidencias en la Comisión legislativa, además, intenta generar una falsa idea de realmente han vigilado la protección del medio ambiente.

Tanto el titular de la SCT, Gerardo Ruiz Esparza, como el director del GACM, Federico Patiño, son los responsables directos del desorden financiero de la obra más cara y opaca del sexenio, del daño ambiental generado en el proceso de su construcción, de la omisión ante la presencia de grupos criminales beneficiados de la macro obra, añadió Hernández Soriano.

En la respuesta para deslindarse de los daños causados a viviendas por la explotación de la mina Tezoyuca, el GACM señaló que “la adquisición de materiales pétreos para el NAIM corre a cuenta de las contratistas, que a su vez adquieren los minerales de bancos autorizados por las autoridades correspondientes”.

La evidencia del daño está plenamente documentada y si los funcionarios de la SCT no lo han comprobado es por la negativa a atender a las personas afectadas, prueba de ello es la evasiva e irresponsable estrategia huidiza de Ruiz Esparza para “no escuchar, no atender y no admitir que la construcción del aeropuerto sí ha generado daños”, expuso.

Citó otro fragmento de una carta de deslinde del GACM, en el cual supuestamente afirman: “En el GACM supervisamos que todos y cada uno de los contratistas y materiales para la construcción del nuevo aeropuerto cumplan con la calidad, procedencia legal y debidamente autorizada en todos los sentidos, además de vigilar las normas en materia medio ambiental”.

Hernández Soriano rechazó ese argumento del GACM, ya que como parte de los trabajos de la Comisión Especial de Seguimiento a la Construcción del Nuevo Aeropuerto recabó pruebas documentales, testimoniales y evidencia fotográfica y en video del daño al medio ambiente, de la presencia de huachicoleros, de la destrucción de patrimonio histórico, de daño a viviendas por el uso ilegal de explosivos para extraer basalto, de contaminación por depósitos de lodos tóxicos extraídos del polígono donde se construye la macro obra, entre otras irregularidades no atendidas ni por la Procuraduría estatal ni la PGR.

Añadió que las autoridades tienen un registro de 132 minas que abastecen de material la obra aeroportuaria, sin embargo, personas afectadas en los municipios del estado de México han contabilizado casi 200 minas, un número indefinido operan clandestinamente.